Los girasoles ciegos.

«¿Son estos los soldados que veo lánguidos y hastiados los que han ganado la guerra? No, ellos quieren regresar a sus hogares adonde no llegarán como militares victoriosos sino como extraños de la vida, como ausentes de lo propio, y se convertirán, poco a poco, en carne de vencidos. Se amalgamarán con quienes han sido derrotados, de los que sólo se diferenciarán por el estigma de sus rencores contrapuestos. Terminarán temiendo, como el vencido, al vencedor real, que venció al ejército enemigo y al propio. Sólo algunos muertos serán considerados protagonistas de la guerra.»

Reflexión del Capitán Alegría, uno de los mandos, y
encargado de la Intendencia, del ejército de Franco,
tras rendirse y entregarse al ejército republicano
poco antes de que su bando ganara la guerra.
Este texto fue escrito antes de que, ya muerto por
dentro, decidiera arrancarse la vida con un fusil,
arrebatado a sus guardianes.

Autor: Alberto Méndez
Primera derrota 1939. Si el corazón pensara, dejaría de latir.

¿Recomendado? Sí.

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